Fractura Dentoalveolar

Una fractura dentoalveolar es un golpe que causa fracturas o luxaciones en dientes, el hueso que los sostiene (alvéolo) y los tejidos circundantes.
 Las causas comunes son caídas, golpes o accidentes, y pueden afectar solo al esmalte o extenderse a la raíz y al hueso. El tratamiento depende de la gravedad y puede incluir desde restaurar el esmalte hasta la ferulización del diente y otros procedimientos. 

Causas comunes

Caídas, Golpes deportivos, Accidentes de tráfico, Peleas, Traumatismos directos en la zona de la boca. 

Tipos de lesiones dentoalveolares

  • Fracturas coronarias o radiculares: El diente se fractura en el esmalte, la dentina o la raíz. 

  • Subluxación: Aumento de la movilidad del diente sin un desplazamiento visible. 

  • Luxación extrusiva: El diente se alarga y se desplaza hacia afuera. 

  • Luxación intrusiva: El diente se hunde en el hueso, aparentando ser más corto. 

  • Luxación lateral: El diente se desplaza hacia un lado (hacia el labio o el paladar). 

  • Avulsión: El diente se sale por completo de su alvéolo. 

  • Fracturas alveolares: El hueso que rodea el diente se fractura. 

¿Qué hacer en caso de fractura?

  • Para fracturas menores o luxaciones:

    Acuda al dentista para que evalúe el daño y proporcione el tratamiento adecuado. 

  • Si un fragmento dental está suelto:

    Intente recuperar el fragmento, límpielo con suero o agua y guárdelo en leche fría. Acuda inmediatamente al dentista. 

  • Para un diente avulsionado:

    Recoja el diente tomándolo por la corona (la parte visible), sin tocar la raíz. Si es posible, reposiciónelo en su sitio lavando con suero o agua. Si no, sumérjalo en leche fría y acuda de urgencia. 

  • No reimplantar dientes temporales:

    Los dientes “de leche” no deben ser reimplantados. 

Tratamiento

  • Para fracturas simples:

    Se pueden lijar los bordes afilados con una fresa o lima, y es posible que se necesite una dieta blanda temporalmente. 

  • Para lesiones más severas:

    Es posible que se requieran procedimientos más complejos como la colocación de férulas (fijación con alambres) para estabilizar el diente o el hueso. 

  • Seguimiento:

    Son necesarios controles periódicos con el odontólogo para evaluar la evolución y detectar posibles complicaciones, como cambios de coloración o la necesidad de un tratamiento de conducto.