Traumatismo Nasal

 Un traumatismo nasal es una lesión que ocurre por un golpe en la nariz y puede variar desde una simple contusión hasta una fractura del hueso o cartílago.
 Los síntomas incluyen dolor, hinchazón, sangrado y dificultad para respirar, y las causas comunes son deportes de contacto, accidentes o agresiones. Es importante que un médico evalúe la lesión para determinar la gravedad, ya que algunas fracturas pueden requerir tratamiento para evitar problemas a largo plazo. 

Síntomas comunes

  • Dolor

  • Hinchazón

  • Hematomas o moretones (incluyendo “ojos de mapache”)
  • Sangrado (epistaxis)
  • Dificultad para respirar por la nariz
  • Deformidad nasal 

Causas

  • Actividades deportivas: Deportes de contacto como fútbol americano, hockey o artes marciales.

  • Accidentes: Accidentes de tráfico o caídas.
  • Golpes directos: Peleas físicas u otros traumatismos. 

Tratamiento inmediato y cuidados

  • Compresas frías: Aplica hielo envuelto en un paño sobre la nariz durante 10-15 minutos cada pocas horas para reducir la hinchazón y el dolor. 

  • Elevar la cabeza: Al dormir, usa almohadas para mantener la cabeza elevada. 
  • Analgésicos: Medicamentos de venta libre como el paracetamol (acetaminofeno) pueden ayudar con el dolor, siguiendo siempre las instrucciones del producto o las indicaciones de un médico. 

Cuándo consultar a un médico de inmediato

Es crucial buscar atención médica inmediata en caso de presentar: 

  • Un hematoma septal: Una acumulación de sangre en el tabique nasal que requiere drenaje para evitar la destrucción del cartílago. 

  • Sangrado incontrolable: Un sangrado nasal que no se detiene. 
  • Secreción nasal clara y acuosa: Una secreción que podría ser líquido cefalorraquídeo (LCR). 
  • Deformidad visible: Si la nariz se ve visiblemente desviada o desalineada. 

Evaluación y tratamiento por un especialista

Un especialista puede realizar un examen visual y palpar la nariz para evaluar la extensión del daño. Dependiendo de la gravedad, puede ser necesario realizar pruebas de imagen y, si hay una fractura, el médico puede programar una reducción (reposición de los huesos) para alinear los fragmentos. Este procedimiento se realiza generalmente después de que la inflamación ha disminuido.