Deformidad Orbital
La deformidad orbital es una alteración en la forma o posición de la órbita ocular y puede ser causada por traumas como fracturas, tumores o defectos congénitos.
Estas deformidades pueden provocar problemas visuales como visión doble o hundimiento del ojo, así como dolor, hinchazón y hematomas. El tratamiento depende de la causa y la gravedad, e incluye desde cirugía reconstructiva hasta la corrección de la condición subyacente.
Causas comunes
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Traumatismos: Un golpe directo puede causar fracturas en los huesos de la órbita, a menudo resultado de asaltos, caídas o accidentes de tráfico.
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Tumores: Crecimientos anormales (benignos o malignos) en la órbita pueden deformar la cavidad o desplazar el ojo.
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Defectos congénitos: Malformaciones presentes al nacer, como el hipertelorismo (ojos muy separados) o la microftalmia (ojo anormalmente pequeño), pueden deberse a síndromes genéticos o problemas de desarrollo durante el embarazo.
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Fracturas blow-out: Un tipo específico de fractura donde el trauma rompe los huesos finos del interior de la órbita.
Síntomas
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Ojo hundido o abultado.
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Visión doble o borrosa.
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Dolor en la órbita y la cara.
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Hematomas e hinchazón alrededor del ojo.
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Dificultad para mover el ojo en ciertas direcciones.
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Entumecimiento en la mejilla o el labio superior.
Tratamiento
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Cirugía reconstructiva: A menudo necesaria para reparar fracturas, realinear los huesos y restaurar la estructura de la órbita. La cirugía suele realizarse lo antes posible después del traumatismo.
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Corrección de la causa subyacente: Si la deformidad es causada por tumores o defectos congénitos, el tratamiento se enfocará en abordar la condición de origen.
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Observación: Algunas lesiones menores o condiciones pueden requerir solo un monitoreo cercano.





