Otoplastia

La otoplastia es una cirugía estética que corrige la forma, posición o tamaño de las orejas,
 comúnmente para corregir las orejas prominentes (“en soplillo”) o las que están muy separadas del cráneo. Se puede realizar desde los 7 años, cuando el tamaño de las orejas ya es casi definitivo, hasta la edad adulta. El procedimiento suele ser ambulatorio, dura entre una hora y media y dos horas, y las incisiones se realizan detrás de las orejas o dentro de sus pliegues. 

Objetivos de la otoplastia

  • Corregir orejas prominentes: 

        El objetivo más común es acercar las orejas a la cabeza, corrigiendo el ángulo y la separación            del cráneo. 

  • Reducir el tamaño:
    Puede usarse para disminuir el tamaño de las orejas grandes (macrotia) o del lóbulo. 

  • Corregir asimetrías:
    Se utiliza para equilibrar las orejas cuando presentan diferencias de forma o tamaño. 

  • Reparar malformaciones: 

    Puede abordar deformidades congénitas (como orejas contraídas) o adquiridas (debido a traumatismos, quemaduras o cirugías previas). 

Procedimiento y recuperación

  • Anestesia: Se puede realizar bajo anestesia local, con sedación o, en casos seleccionados, con anestesia general. 

  • Incisión: Las incisiones se realizan generalmente detrás de la oreja. 
  • Técnicas: El cirujano trabaja con el cartílago para doblarlo, curvarlo o a veces resecar algunas zonas, logrando la forma y posición deseadas. 
  • Duración: El procedimiento completo suele durar entre una hora y media y dos horas. 
  • Postoperatorio: Es generalmente sencillo. El paciente usa un vendaje o banda elástica alrededor de la cabeza durante los primeros días o semanas, especialmente por la noche, para mantener las orejas en su sitio mientras sanan. 
  • Resultados: Los resultados son permanentes y se pueden observar de forma más natural a medida que la inflamación disminuye. 

Consideraciones importantes

  • Edad:

    Se puede realizar a partir de los 6 o 7 años, buscando evitar problemas psicológicos por burlas. 

  • Riesgos:
    Como cualquier cirugía, existe un riesgo mínimo de complicaciones como infecciones, sangrado o reacciones a la anestesia. 

  • Perfeccionismo:

    Es importante saber que no se puede alcanzar un perfeccionismo absoluto, existiendo un rango de tolerancia de unos pocos milímetros en los resultados finales.