Retrusión Maxilar

Los términos protrusión y retrusión se utilizan a veces para describir el movimiento anterior (protrusión) y posterior (retrusión) de la mandíbula.  La protracción y la retracción se refieren a un movimiento anterior (protracción) o posterior (retracción) , como el del brazo a la altura de los hombros y la mandíbula.

El retrognatismo maxilar, comúnmente conocido como retrusión de la mandíbula superior, se manifiesta como una mandíbula superior subdesarrollada o ubicada posteriormente, lo que da como resultado una apariencia hundida de los dientes superiores y una posible asimetría facial.

La retrusión maxilar, también conocida como retrognatismo maxilar o retrusión mandibular, se refiere a una condición en la que el maxilar superior (mandíbula superior) se encuentra en una posición más retraída de lo normal en relación con la mandíbula inferior (mandíbula).
 Esto puede resultar en una apariencia de “mandíbula hundida” o una desproporción facial donde el maxilar superior parece menos prominente. 

 

Causas:

La retrusión maxilar puede ser causada por varios factores, incluyendo: 

  • Factores genéticos:

        Predisposición hereditaria a un desarrollo maxilar limitado. 

  • Factores ambientales:

    Lesiones, traumatismos o alteraciones del crecimiento que afectan el desarrollo del maxilar superior. 

     
  • Factores funcionales:

    Problemas respiratorios, como la respiración oral, que pueden influir en el desarrollo de los huesos faciales. 

     
  • Síndromes genéticos:

    Algunos síndromes pueden causar malformaciones craneofaciales, incluyendo la retrusión maxilar. 

     

Síntomas:

Los síntomas de la retrusión maxilar pueden variar, pero a menudo incluyen: 

 
  • Apariencia facial:

    Maxilar superior menos prominente, mandíbula inferior más prominente, perfil facial “hundido” o cóncavo. 

     
  • Problemas de mordida:

    Dificultad para morder o masticar correctamente debido a la mala alineación de los dientes. 

     

    Problemas respiratorios:

    Dificultad para respirar por la nariz, ronquidos, o apnea del sueño en casos más severos. 

     
 
  • Problemas del habla:

    Dificultad para pronunciar ciertos sonidos, especialmente los que requieren la posición de la mandíbula. 

     

Tratamiento:

El tratamiento de la retrusión maxilar depende de la severidad de la condición y la edad del paciente. Las opciones de tratamiento pueden incluir: 

  • Ortodoncia:

    Para corregir la alineación de los dientes y mejorar la mordida. 

     
  • Cirugía ortognática:

    En casos más severos, la cirugía puede ser necesaria para reposicionar el maxilar superior y lograr una oclusión adecuada. 

     
  • Ortopedia funcional de los maxilares:

    En niños y adolescentes, los aparatos ortopédicos pueden ayudar a guiar el crecimiento del maxilar superior y corregir la maloclusión. 

     
  • Terapia miofuncional:

    Para corregir problemas respiratorios y de deglución que puedan estar contribuyendo a la retrusión maxilar. 

     

Es importante consultar con un ortodoncista o cirujano maxilofacial para determinar el mejor plan de tratamiento para cada caso individual.